lunes, 15 de septiembre de 2014

¡¡¡VOLVEMOS!!!

                                             
En Triana

lunes, 1 de septiembre de 2014

En "LA CAÑERA". C/Pureza, 49


"Próximo sábado 13 de sep., ¡VOLVEMOS!, sobre las 16:00h aprox."
Ven a echar un verdadero rato de Arte con nosotros. Repetirás.

lunes, 31 de marzo de 2014

sábado, 1 de febrero de 2014

miércoles, 4 de septiembre de 2013

El cante flamenco de Miguel Valle.

Si Miguel Valle, como artista es de lo más honrado del flamenco, como persona y amigo ni os cuento.

domingo, 25 de agosto de 2013

viernes, 26 de julio de 2013

José Pérez Leal -El Sacri-. Misa Flamenca

Misa Flamenca en Valencina de la C. (Sevilla).

domingo, 30 de junio de 2013

Gran artista: ESTHER QUIRÓS


 Momentos ante de una gala con "mi artista" y mejor amiga Esther Quirós.

sábado, 29 de junio de 2013

Prueba de guitarras, imprescindible.

En el taller de Guitarras de Artesanía Antonio Bernal, en la tarea de probar guitarras de nueva construcción.

TODO SOBRE LOS PALOS DEL FLAMENCO, XVII (Final)

Textos extraídos de: www.flamencoviejo.com/category/palos-flamencos

- Villancico.

Dentro de la variedad estilística que encontramos en el flamenco no podían faltar los villancicos, género navideño por excelencia y que en las comunidades flamencas se cultiva llegado diciembre con notable frecuencia. Los villancicos flamencos no se caracterizan por elementos melódicos o rítmicos determinados y el proceso de aflamencamiento se basa en adaptar la letra de cualquier villancico popular al estilo flamenco adecuado, ya sea por tangos, tanguillos o bulerías; cualquier palo se sabe adaptar a los versos de un villancico. Este proceso ha ido propiciando el nacimiento de un repertorio específicamente flamenco que, en localidades como Jerez de la Frontera, Cádiz o Granada, se cultiva con frecuencia. El villancico forma junto a la saeta o los campanilleros un grupo de géneros en el flamenco con referentes a una manifestación religiosa. Parece ser que debemos al prolífico e inspirado cantaor jerezano El Gloria el artificio de haber adaptado numerosos villancicos a géneros flamencos. Las reuniones donde se interpretan los villancicos se suelen llamar en algunas localidades zambombas.

- Zambra.

Bajo el nombre de zambra se conoce en la música andaluza a dos géneros distintos, el primero perteneciente al ritual de los gitanos de Granada, el segundo, a un estilo teatral creado por Manolo Caracol para sus espectáculos, con el que pretendía recrear el ambiente moruno de las cuevas del Sacromonte, explotando así el ambiente exótico que tanto gustó al público español de los años cincuenta. La versión granadina forma parte de la música ritual de los gitanos del Sacromonte e integra tres bailes principales: la alboreá, la cachuca y la mosca, cada uno de los cuales simboliza un momento de la boda gitana. El nombre deriva de la palabras árabes zamra (flauta) o zamara (músicos). Suele aparecer citada en la literatura del XVII y XVIII junto a géneros como zapateado, zarabanda y fandango y como género propio de los moriscos de Granada. Muchos de estos, durante la persecuciones del XVII, se unen a las bandas de gitanos que heredan la tradición de la zambra y la recrean en un espectáculo propiamente gitano. La zambra caracolera, muy popular en los espectáculos de los años 50 y 60 del siglo XX, está inspirada en un tipo de música en el que se resalta el exotismo tan demandado en la época, evocando el ambiente gitano de las cuevas del Sacromonte. Este estilo se canta y acompaña generalmente sobre el modo armónico andaluz y en el compás binario de los tangos. 

- Zapateado.

Ya desde antiguo hay referencias al arte de marcar el ritmo con los pies sobre el suelo como forma de baile. El zapateado español se desarrolla mucho en América, surgiendo allí numerosos géneros musicales para ser zapateados. En España se cultiva menos y la tradición de zapatear sobrevive gracias a que pasa a integrarse al baile flamenco. Y para zapatear se creó incluso un palo determinado, aunque sería mejor denominarlo género bailable, puesto que nace expresamente para ser bailado. El zapateado se utiliza en el baile flamenco en gran parte de los géneros, tanto los que nacieron a partir de otro género bailable como los que surgieron a partir de un palo cantable. A la hora de elegir un compás, un soporte musical al zapateado, lo cierto es que el flamenco adoptó el ritmo y metro de los tanguillos gaditanos, métrica por otra parte propia de gran parte de los zapateados en iberoamérica. Y al ser en realidad el ritmo del tanguillo un polirritmo, la riqueza de acentos, síncopas y contratiempos posibles que pose este aire gaditano permite al bailaor interpretar un zapateado virtuoso y de gran lucimiento. Se suele bailar con pantalón, como la farruca, para que el público pueda ver mejor los pies del bailaor. Poco a poco el zapateado como género musical va adquiriendo una forma más o menos clásica, en versión como la de El Estampío. El bailaor que zapatea es también un percusionista que participa en la confección musical del genero que interpreta, “tocado” con el tacón, la planta o la punta de su zapato de baile.

MIGUEL VALLE -malagueña y abandolao-


 Artista donde los haya este Miguel Valle, pero todavía es "mejor amigo".

viernes, 28 de junio de 2013

INSTANTÁNEAS CON GRANDES ARTISTAS

El cante de Cristina Tovar y el baile en la belleza de Natalia Miranda
Acompañando el cante de Cristina Tovar
Cristina Tovar y Jonathan Sánchez





miércoles, 26 de junio de 2013

LA BELLEZA DEL ARTE: Natalia Miranda - Jonathan Sánchez

Estampa flamenca en el baile por seguiriya de Natalia Miranda (mi hija) y Jonathan Sánchez

martes, 25 de junio de 2013

¡SIEMPRE MAESTROS! -Los Romeros de la Puebla-

MAESTROS DONDE LOS HAYA (Los Romeros de la Puebla)
Gala Salteras (Sevilla) 15/08/2009, ¡qué recuerdos!.

Maestro D. José Manuel Moya -LOS ROMEROS DE LA PUEBLA-

CON D. JOSÉ MANUEL MOYA (LOS ROMEROS DE LA PUEBLA)
Un poco de relax después de una gala, con el maestro Moya (artistazo y mejor persona) .

TODO SOBRE LOS PALOS DEL FLAMENCO, XVI


Textos extraídos de: www.flamencoviejo.com/category/palos-flamencos
- Tiento.
Son los tientos un género flamenco perteneciente también al complejo genérico de los tangos. Tienen su origen en la tendencia de algunos cantaores flamencos a ralentizar el tiempo en el que se ejecutan los tangos flamencos, dotando al nuevo género de un carácter más profundo. Algunos estudiosos apuntan sin embargo que esos tientos fueron anteriores a los tangos flamencos, y que de los tientos surgen tangos, acelerando el compás. No  podemos olvidar, sin embargo, que  los tangos abundan en España y que vinieron a traer metro y ritmo cubano en general a la música española, y a la flamenca en particular. No obstante el proceso arranca en la binarización de los ritmos ternarios africanos en América que a su regreso a España, hacia 1850, se integran en un mundo musical en el que predomina el compás ternario.
El nombre de tientos proviene de tentar, probar, en el sentido de aventurarse: tango-tiento sería entonces igual que decir tango lento, de pausada reflexión. Las primeras versiones parece ser que surgen a finales del siglo XIX , aunque no existe un acuerdo acerca de la paternidad de este género flamenco. Casi todos coinciden en señalar al Marruro y a Enrique el Mellizo como los primeros intérpretes de tientos flamencos. En general se suele apuntar la idea de que El Marruro crea los tientos, el Mellizo los fija y Manuel Torre los divulga. La otra vertiente investigadora sustituye la figura de Manuel Torre por la de Antonio Chacón. Sabemos que Antonio Chacón a partir del tango-tiento del Mellizo y posiblemente bajo influencia de los tientos del Marruro, desconocidos hoy, recrea un estilo de tientos que será mas tarde cultivado por muchos cantaores. Hacia 1909 Chacón comienza a grabar tientos bajo el nombre de tangos, que él define como tangos-tientos. Se cree que fue Chacón quien le imprimió definitivamente el nombre del género. Manuel Torre y La Niña de los Peines lo heredan y obtienen un gran éxito en Sevilla con esta nueva forma de entonar los tangos a lo flamenco y, en el caso de los tientos, a lo jondo. En la versión que interpreta Chacón existe una clara tendencia hacia el registro grave, imprimiéndole así un carácter “jondo” que por entonces no solía estar presente en los géneros derivados de los tangos flamencos. Las letras para cantar por tientos poseen un contenido más apesadumbrado y afligido que aquellas para ser interpretadas por tangos. Como apunta el estudioso de la figura de Chacón, José Blas Vega, el ritmo con el que acompaña la guitarra de Habichuela a Chacón se encuentra entre tangos-tientos, tango airoso y tango de carnaval. Incluso algunas versiones en ritmo de tanguillo ponen de manifiesto el proceso de binarización (de 6×8 a 2×4) que aun en tiempos de Chacón sufrían todos los géneros herederos del compás del tango americano de mediados del siglo XIX. Podemos, así, considerar a Chacón como el artífice principal de la música renovada de los tientos flamencos, confeccionando la versión más cultivada hoy en día. Por otra parte, apuntan que el cantaor Antonio Pozo, El Mochuelo, incluye en las capas grabadas algunos cantes bajo el nombre de tango de los tientos.
El compás de los tientos es de 2×4, de los tangos a un tiempo más lento, provocando una rítmica de carácter marcado que recuerda a liturgia, similar a la rítmica de la habanera pero en el tono de la seguiriya (la mayor modal-por medio), imprimiendo así un carácter jondo a la música. El tiempo lento de los tientos les imprimió un carácter más profundo y tanto la guitarra como el cantaor echan mano de los elementos del acervo melódico-armónico de la soleá y la seguiriya e incluso de la malagueña, lo que provoca el alargue de sus tercios (versos melódicos). El cante silábico facilita aparentemente la ejecución de los tientos; sin embargo la cabal interpretación de unos tientos flamencos necesita un artista con no pocas facultades cantaoras. La tonalidad con la que acompaña la guitarra suele ser modal, aunque se puede escuchar en tonalidad tanto mayor como menor al aceptar las variantes armónicas de los tangos o las seguiriyas. El acompañamiento de guitarra es sensiblemente distinto al de los tangos, y hoy se toca a veces como tango pausado. Se suele cantar los tientos sobre coplas de cuatro versos octosílabos, repitiéndose algunos de ellos. También se canta estribillo de tres versos que se realiza después de cada copla. La versión bailable fue creada por Joaquín el Feo a principios de siglo, y es Hipólito Rossy quien afirma que existe una rama gitana del baile de estilo dramático, que suele rematar por tangos y otro estilo payo que “encierra toda la gracia fina de Cádiz, los Puertos y los Madriles”.
- Toná.
La toná es la forma andaluza de decir tonada y con este nombre se conoce unos tipos específicos de tonadas con especiales características que incierta forma definen los principios estéticos de lo melódico en el cante flamenco. La estética de las tonás responden más o menos a lo que conocemos como cante jondo y de esa forma de cantar ha derivado gran parte de los palos flamencos en lo relativo al cante en general y a la creación melódica en particular. Las tonás se cantan “a palo seco” (sin acompañamiento de guitarra), y tienen probablemente su origen en aquellas versiones de romance andaluces que cantaran legendarios patriarcas del cante a finales del siglo XVIII y principios del XIX, tales como El Tío Rivas, Blas Barea, Tío Luis el Cautivo, El Planeta y otros. Gran parte de ese repertorio se ha perdido. Sin embargo lo más probable es que se diluyera en los distintos géneros flamencos nutriendo a éstos de elementos melódicos que hoy podríamos rastrear en soleares, seguiriyas, etc. Blas Vega, autor del libro de las Tonás, cree que se comenzaron a cantar hacia 1770, corroborando la referencia de una publicación Sevillana de mediados del XIX llamada La Enciclopedia, donde se señala que “en los cafés ya no se canta ordinariamente las deblas, tonás y  livianas que tan en boga estuvieron el siglo pasado” Jerez y Triana son consideradas los focos más importantes de tonás y, en opinión de Blas Vega, el sabor arcaico fue mantenido por la escuela trianera, mientras que en Jerez y Cádiz, hacia 1830, comienza el proceso de disolución de las tonás y nacimiento de las importantes escuelas seguiriyeras. Según una leyenda gitana existían 33 tonás, tantas como los años de Jesucristo. Otra tradición reduce el número a 31. Antonio Machado y Álvarez Demófilo nos dice, en 1881, que fueron 26. Para Silverio Franconetti y Antonio Chacón fueron 19 las tonás. El número se reduce a 7 y, por fin, hoy queda el número de tonás en 3: La grande, la chica y la del Cristo. Blas Vega ha localizado un total de 34 tonás de las que nos ha apuntado el nombre del autor en cada caso. Algunas están recogidas en la colección de Cantes Flamencos que Demófilio publicó en 1881 y que le fueron trasmitidas por Juanelo. Demófilo apunta, ya en 1881, que la toná  y la liviana son cantes para ser escuchados y que no son bailables, y su interpretación la considera con más merito incluso que la del cante por seguiriyas. El otro gran maestro del cante, Antonio Chacón, parece ser que conocía las tonás a través de Manuel Molina, cuyo repertorio de tonás era, por lo visto, muy amplio. Hasta la publicación en 1956 de la Antología del Cante Flamenco de Hispavox no se había vuelto apenas a escuchar tonás, hecho que explica el desconocimiento general de este repertorio. El estilo más antiguo es la toná grande, de difícil interpretación, y se atribuye a Tío Luis el de Juliana. La toná chica, más corta en sus tercios (versos melódicos) que la anterior, parece ser más tardía. Las tonás se interpretan en general sobre un compás aparentemente libre, sin embargo podremos apreciar una serie de acentuaciones rítmicas que siempre se encontraran en función de la fuerza emotiva del texto. Su melodía suele ser silábica, con pocos melismas y ornamentos, lo que convierte a las tonás en un cante sobrio y profundo a la vez. Se cantan sobre una copla de cuatro versos octosílabos (romance) y se suele rematar (concluir el cante) con una tercera emparentada con la que se usa en el cante por seguiriyas.
- Vidalita.
Cante aflamencado procedente del folklore argentino, fundamentalmente de canciones camperas, con copla de cuatro versos octosílabos.
Es un cante de carácter triste, lento, con letras generalmente de temas amorosos, que hablan de penas y desengaños.
En opinión de José Blás Vega, fue Manuel Escacena el intérprete que popularizó este estilo, como otros de los llamados cantes de ida y vuelta, actualmente en período de revalorización, después de una época de más de treinta anos casi olvidados.

lunes, 24 de junio de 2013

Buena tanda de fandangos de Rocío Cortés en Canal Sur Televisión.










¡Qué buenos ratos hemos echado en las tardes de Canal Sur!

domingo, 23 de junio de 2013

Rocío 2010

Delante del Simpecao de Triana -Rocío 2010-

miércoles, 22 de mayo de 2013

MISA FLAMENCA
Misa Flamenca cantada por José Pérez Leal "El Sacri" (Valencina de la Concepción -Sevilla-).

lunes, 20 de mayo de 2013

Antes del comienzo de la Misa de Pentecostés -Rocío 2010-

CON LOS ROMEROS DE LA PUEBLA


¡Qué gran valor sentimental tiene esta foto para mi!
En la foto, mis compañeros: Juan Díaz, Fran Márquez, Faustino Cabello, Diego Romero, Manolo Cabello, Manuel Miranda (yo), José Manuel Moya, Paco Villar y Pepe Angulo. "Gran Familia".

domingo, 19 de mayo de 2013